jueves, 15 de noviembre de 2007

La Consejera de salud apuesta por una nueva organización sanitaria más democrática en Andalucía


El futuro de la política sanitaria en Andalucía viene de la mano de un nuevo modelo de organización basado en una máxima democratización del sistema, que promueva una mayor participación de los ciudadanos. Así lo ha manifestado estos días la consejera de Salud, María Jesús Montero, que ha pronunciado en la Fundación Antares una conferencia titulada ‘La salud: una política cargada de futuro’, en la que ha analizado la evolución, líneas estratégicas y nuevas perspectivas de la sanidad pública andaluza.

Esta participación de los ciudadanos constituye una de las principales estrategias de futuro del sistema andaluz de salud para los próximos años, a la que se suman la apuesta por la investigación biomédica, el impulso a un nuevo modelo de salud pública, el papel de los cuidados de enfermería y un cambio en la organización sanitaria.
En el transcurso de su ponencia, la consejera ha apostado por un cambio conceptual que permita avanzar hacia un sistema de salud "plenamente participativo", basado en la autonomía de los profesionales y estructurado a partir de las expectativas expresadas directamente por los ciudadanos.

En lo que respecta a las líneas que se consolidarán en el futuro, Montero se ha referido al compromiso por la investigación biomédica, que permite coordinar las actividades de los centros con las investigaciones clínicas que se realizan en los hospitales andaluces, además de impulsar investigaciones de carácter cooperativo. En este ámbito, se sitúan el Programa Andaluz de Terapia Celular y Medicina Regenerativa, además de las futuras líneas de investigación en genética y en nanotecnología.

Junto a ello, la titular de Salud ha aludido a la nueva estrategia de cuidados que se plantea con las nuevas necesidades sociales, una estrategia en la que el papel de la enfermería en el equipo asistencial deberá incluir nuevos roles y competencias. A este respecto, ha destacado que todo este equipo debe ostentar el protagonismo, trabajando en estrecha coordinación para mejorar la salud del paciente.

En lo que respecta a la salud pública, la consejera ha apostado por implantar un nuevo modelo, que permita reforzar la incorporación de aspectos relacionados con estilos de vida, relaciones humanas, convergencia del ámbito sanitario con otros sectores y nuevos elementos para la participación de la población.
Organización horizontal
La construcción de una nueva organización sanitaria ha sido el otro de los retos del sistema de salud a los que se ha referido la responsable sanitaria, que ha defendido una estructura más horizontal, desplazando el protagonismo y la capacidad de gestión a los profesionales y propiciando un sistema más flexible que favorezca el discurrir del paciente en función de sus necesidades.

Durante su intervención, María Jesús Montero ha asegurado que "las políticas de salud están cargadas de futuro: suponen riqueza, bienestar, seguridad y calidad de vida para la población andaluza", y ha recordado la importante evolución experimentada en este ámbito. Así, ha indicado que en las últimas décadas "se ha multiplicado por tres el número de instalaciones y centros asistenciales, se han incrementado al 100% los profesionales sanitarios y existe una extensa red de emergencias, atención primaria, atención farmacéutica o salud pública, que llega hasta el último rincón de la geografía andaluza".

Este impulso, unido al desarrollo de políticas de salud integrales, ha permitido mejorar de forma muy importante los indicadores de salud de la población.